Por Ángel Martínez Samperio

Colegio electoral Isabel La Católica, de Pinto, a las 11,30 h.
Los resultados hablan: La Europa de los mercaderes ocupa sitio contra la Europa de los pueblos, la de las culturas en diálogo. La participación sigue en caída libre.
Esa caída es imparable desde el año 1979.
1979 1984 1989 1994 1999 2004 2009
61,99 % 58,98 % 58,41 % 56,67 % 49,51 % 45,47 % 43,39 %
Este desinterés creciente del electorado viene de más allá de las nuevas incorporaciones. Sus expectativas frustradas pueden haber actuado como un elemento acelerador del proceso, pero no se les puede imputar del todo con el argumento de que en sus poblaciones no ha calado todavía la idea de Europa. Sí, acaso, entre aquellas que esperaban que Europa fuera la varita mágica que les sacara de dificultades. La mentalidad de mercado, más que de sociedad, la crisis sobrevenida, la todavía falta de sincronización entre las instituciones europeas, han sido concausas.
El 56,61 % de los europeos, con derecho a voto, se ha quedado en su casa. Las dos locomotoras europeas, Francia (40,48 %) y Alemania (42,2 %), ambos gobiernos de derechas, están por debajo de la participación media (42,2), De los 27 países, seis de ellos arrojan una media de participación del 24,73 %.
Primer aviso: los ciudadanos europeos pierden interés por la idea de Europa, lo que facilita el ascenso de partidos minoritarios, existentes en ambos extremos del arco. Este desinterés creciente, y esta emergencia, constituyen un serio aviso.
Segundo aviso: La presunta corrupción; los escándalos publicados, no merma ni la participación ni el voto que respalda esa Europa de los mercaderes. Italia ha tenido un 67 % de participación.
Tercer aviso: Es cierto que esa participación en España ha subido 1,02 puntos entre 2004 y 2009. También lo es que ni en la Comunidad de Madrid, ni en la Comunidad Valenciana, los asuntos que seguirán su curso en los tribunales de justicia han tenido ninguna repercusión negativa en el voto al PP. En la Comunidad de Madrid esa participación ha sido del 51,72 %, y en la Comunidad Valenciana del 53,42 %. Serán “sordina a sus desvaríos” que pretenderán hacer valer. Pero nadie debe esperar que un triunfo político invalide un trámite judicial, aún cuando sea explotado políticamente y en los medios de comunicación afines.
En unas elecciones de carácter europeo, lo que tendría que ventilarse son los temas europeos, y no hacer de ellos un intento de validación de Mariano Rajoy, todavía en la cuerda floja ante Aguirre. Esperanza Aguirre ha tendido 15.606 votos más que en las europeas de 2004, frente a los 44.795 votos menos de su inveterado enemigo político Gallardón. La batalla está servida. En clave interna, los aguirristas pueden sacar pecho.
Es cierto que la presunta pestilencia política aparta de las urnas a los votantes no comprometidos políticamente, en tanto cohesiona como una piña verde a quienes votan a piñón fijo. Es igualmente cierto que unas elecciones europeas, que no han calado en el electorado como tales, han sido planteadas por el PP en clave nacional, y donde más le duele al ciudadano, que es en el trabajo y el bolsillo. No es menos cierto que, en clave interna, el PP las ha utilizado en provecho propio como una trampa saducea: como una contestación desde la política a cuanto está ya en los tribunales de justicia, y como una prueba de apuntalamiento o desgaste de su líder Mariano Rajoy
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Resultados electorales en los municipios del sur de la Comunidad de Madrid
Año 2009
PSOE PP IU UPD Particip.
Alcorcón 39,24 % 45,09 % 4,05 % 6,78 % 50,03 %
Aranjuez 38,02 % 48,51 % 4,13 % 5,39 % 47,40 %
Ciempozuelos 37,63 % 47,04 % 6,53 % 4,70 % 39,08 %
Fuenlabrada 44,73 % 39,41 % 5,04 % 5,53 % 44,25 %
Getafe 44,41 % 39,02 % 6,49 % 6,05 % 50,09 %
Leganés 46,40 % 38,58 % 5,72 % 5,04 % 49,60 %
Parla 48,17 % 36,47 % 5,92 % 4,68 % 42,62 %
Pinto 41,08 % 43,98 % 4,15 % 6,7 % 46,63 %
S. Martín de 42,24 % 44,21 % 4,15 % 5,64 % 46,50 %
La Vega
Valdemoro 32,28 % 51,02 % 3,76 % 8,77 % 44,87 %
Sin que sea necesarios datos comparativos de años anteriores, queda claro que el PSM-PSOE sigue siendo mayoritario en los municipios más numerosos del sur de la Comunidad: Fuenlabrada, Getafe, Leganés y Parla; que en Pinto, donde el PP esperaba que el resultado de las urnas fuese un juicio político del Tripartito, no se ha producido tal cosa. Pese a no ser comparables unas elecciones locales con estas europeas, prácticamente se ha mantenido la distancia de aquellos 2,7 puntos y estos 2,9, pero con un índice de participación muy inferior: Aquel superior al 67 % ha sido en esta ocasión del 46,63 %.
Ambas elecciones no son comparables, aunque el PP haya querido vender las europeas como una ocasión para pasar factura a Zapatero por una crisis que no ha desatado él. A poco que la economía remonte en el tiempo que queda hasta las generales, ese argumento ficticio perderá fuerza. Intentarán mantenerlo vivo hasta las municipales y autonómicas, y hacer de las sucesivas elecciones una cascada acumulada de lo mismo.
Ahí está el toque de atención para los gobiernos del PSOE, municipales, autonómicos, y para el de la Nación. Puede perder el PP la batalla en los juzgados, pero intentará ganarla en los medios que le son afines y en la calle. Las fuerzas de progreso esperan respetuosamente las decisiones de los tribunales, y resisten la campaña de acoso y derribo de los medios afines al PP que tratan de camuflar los presuntos graves casos de corrupción política en esas filas y extender sobreentendidos: “Aquí todos son iguales”, dando realce a todo cuanto puedan. Precisamente por talante ético las fuerzas de progreso no deben perder la calle. La política no se hace sólo en los despachos, encerrados como en una urna de cristal. Hay que salir al encuentro de los ciudadanos explicando por qué los neoconservadores pretenden dejar atrás la Europa social de los pueblos, donde importa el ciudadano, y poner en practica la barra libre para quienes más tienen, pretextando la autorregulación de los mercados, Sustituir la intervención de los estados, cuando la iniciativa privada ningunea; por la intervención, con guardaespaldas políticos y sin control alguno, de aquellos que, con las botas encima de la mesa, han llevado al mundo a esta ruina.
La capacidad negociadora de Europa, como un pluralismo en convivencia que acrisolaron los siglos, hasta que aprendió de sus largas luchas que eran más importantes los acuerdos que las diferencias; su capacidad política, económica y cultural, tiene, sin duda, un papel central en el nuevo mundo de las economías emergentes. No la Europa que detrás de las colonizaciones llevó la rapacidad de los mercados donde se forjaron inmensas fortunas. Sí la Europa Social, atenta a las inmensas regiones del mundo, olvidadas por los neoconservadores porque ya nada tienen en ellas que ofrecer y por ello estos neocon sólo aspiran a conservar su miseria y el privilegio propio.
Hay que reconocerle al PP que, con su crispación, ha sabido aburrir al personal, y con su victimismo, movilizar a los propios. No les ha importado lo más mínimo sino ganar en Europa como si fueran unas Generales; no les ha importado lo más mínimo el verdadero problema: el distanciamiento de los ciudadanos y la degradación de la democracia, precisamente ahora, cuando necesitamos fuerte una Europa social de los pueblos y de las culturas
No es el camino de Europa volver al siglo XVI. El de España tampoco.
amartinez Alcorcón, Aranjuez, Ciempozuelos, Comunidad de Madrid, Fuenlabrada, General, Getafe, Leganés, Parla, Pinto, San Martín de la Vega, Valdemoro Alcorcón, Añadir nueva etiqueta, Aranjuez, Ciempozuelos, Comunidad de Madrid, Elecciones europeas, Esperanza Aguirre, Fuenlabrada, Gallardón, Getafe, Leganés, Parla, Partido socialista de Madrid, Pinto, PSM-PSOE, Rajoy, San Martín de la Vega, Valdemoro